martes, julio 05, 2005

14.Clases en la cafetería

Jordi Juste para Nipoweb
Más allá del más o menos estable mundo de la enseñanza de español en universidades y escuelas de idiomas con sueldos razonables, del que ya he venido hablando en esta sección, existe uno mucho más precario, pero que a veces es una tabla de salvación para los que llegamos a Japón sin demasiados cabos atados de antemano. Este es el de las clases particulares impartidas fuera de todo marco empresarial.
Un clavo al que agarrarse
Muchos hemos pasado por ese estadio profesional, ya sea como única fuente de ingresos o como complemento temporal a algún trabajo que no llegaba a alcanzar los costes de la vida en Japón. Como ya tengo explicado, para llegar a tener un buen número de clases como profesor a tiempo parcial en las universidades se necesitan tiempo (unos tres años), suerte y amigos. No sé de nadie que haya llegado y al primer año ya haya tenido una cantidad de clases suficiente como para no necesitar complementar el sueldo. Por eso, si alguien está pensando en venir a Japón a hacerse una carrera de profe que vaya haciéndose a la idea de buscarse clases particulares.
Este negociete tiene la ventaja de que, como no hay que pagar comisiones a nadie, se puede ajustar más el precio a las demandas de los alumnos. Lo ideal es lograr que las clases sean para más de uno, de modo que puedan compartir los gastos y ofrecerle más al profesor. No hay ninguna norma escrita, pero yo creo que está bien comenzar por unos 3.000 yenes por clase de hora y media para un solo alumno, aumentando mil yenes suplementarios por estudiante.
¿Dónde dar las clases?
Desde un punto de vista pedagógico, lo ideal sería poder reunirse en algún local tranquilo, pero los que hay en los ayuntamientos y otras instituciones públicas a veces están vetados a los intercambios comerciales, así que muchas veces las clases se dan en cafeterías o hamburgueserías, donde por una consumición a uno lo dejan estar sin importunarlo.
El principal problema para tener un número suficiente de clases de este tipo es el de darse a conocer. Se puede lograr mediante revistillas de anuncios gratuitos o colgando las señas en tablones de anuncios de las entidades de los “centros internacionales” que hay en todas las grandes ciudades, aunque a veces están limitados a los intercambios de una lengua por la otra, por lo que se puede convertir en una fuente de malentendidos si lo que uno quiere es ganar dinero. Otra posibilidad es entrar en contacto con el mundo de la enseñanza reglada y hacerse con algunas migajas en forma de alumnos que, además de asistir a las clases en las que están matriculados, desean practicar sus habilidades comunicativas y están dispuestos a pagar para ello.
¿Vale la pena correr el riesgo?
Como veis, también en el mundo de las clases particulares hay que tener paciencia, suerte y amigos. Además, aunque uno consiga tener bastantes clases particulares, siempre estará pendiente de las conveniencias de sus alumnos, que muchas veces le cancelarán las clases y lo dejarán colgado.
No quiero desanimar a nadie, pero es mejor pensárselo muy mucho antes de venir a Japón con la idea de salir adelante sólo con un manual de gramática para extranjeros, una cara bonita y mucha gracia latina. Hace falta algo más.

4 comentarios:

Roger dijo...

Cierto. Es duro, sobre todo si eres de letras, venir a Japón y ver que lo poco de "trabajo" que puedes hacer es dar clases de lenguas, y que se te veta casi cualquier otro trabajo. Por cierto, en según que academias donde dan castellano, los propietarios se pueden definir llanamente como negreros: si te pagan 2500 la clase, tened por seguro que ellos cobran entre 7500 y 14000 la hora a los estudiantes.

Anónimo dijo...

Eso es cierto, Roger. Al menos aquella era la norma en Nova. A ti te van a pagar 2.000 yenes por clase en el mejor de los casos, pero ellos le cobran a los alumnos 10.000 yenes por un "man to man" (clase individual).

Luego les extrañaba que tú cogieses y le propusieras al alumno dar clases particulares en su casa o en la tuya, o en un Starbucks, por sólo 4.000 yenes la hora...

paula dijo...

HOmbre, yo vivo en Barcelona y la cosa no es muy diferente, la verdad...

Heidegger dijo...

Mi novia es Japonesa, estamos pensando en casarnos pronto y esta quiere residir en su pais... que posibilidades tengo yo si no tengo experiencia enseniando lenguas? =/

se que sera difil, pero es posible? esa es la verdadera pregunta!.

tengo un titulo en disenio grafico, que no es gran cosa y he investigado un poco. hay un cursillo que puedo tomar para poder enseniar espaniol. Espero como minimo para empezar con eso baste :)